Todos conocemos el malestar, sabemos a qué nos referimos cuando decimos “dolor”. ¿Pero logramos ser felices y además, conservar nuestra felicidad? ¿Estamos considerando que la palabra “felicidad” engloba un concepto claro y práctico? ¿Nuestro dolor es proporcional los hechos que nos ocurren?.
El psicólogo Abraham Maslow decidió investigar las vidas de personas que consideró más plenas y equilibradas; dedicó gran parte de su trabajo a observar cómo son los mecanismos de la salud considerando que ya se había dicho bastante acerca de la patología mental.
En su libro “La Personalidad Creadora”, dice lo siguiente: “Tememos a nuestras máximas posibilidades (así como las más bajas). Por lo general nos asusta llegar a ser aquello que vislumbramos en nuestros mejores momentos, en las condiciones más perfectas y de mayor coraje. Gozamos e incluso nos estremecemos ante las divinas posibilidades que descubrimos en nosotros en tales momentos cumbre, pero al mismo tiempo tamblamos de debilidad, pavor y miedo ante esas mismas posibilidades”.

Cuánta verdad, no??
Un beso!!
Pasión
Me conmovieron estas palabras de Maslow.
Muy bueno todo el blog.
También me interesó especialmente, el que habla de la coherencia.
Un abrazo del alma
Vivi
Qué bien que lo expresa! Agradezco reconocerme en todas sus palabras, que las in-corporo para que me animen a seguir VIVA y EN CAMINO!