Renacimiento

Esta mañana, al amanecer, un nuevo brote apareció en el árbol. Nació alrededor de la medianoche. La corteza, la piel del árbol, se abrió bajo el incesante movimiento de la savia para hacer espacio para otra vida. Sin embargo, el árbol no estaba escuchando, no sentía esos movimientos, ese dolor. Todo lo que hice fue escuchar atentamente el murmullo de las flores y las hierbas que lo rodeaban. La fragancia de la noche fue pura y maravillosa. El árbol no tenía idea del paso del tiempo, del nacimiento y la muerte. Fue allí, tan presente como el cielo y la tierra.

Esta mañana, el amanecer, entiendo que este nuevo día no se parece a cualquier otro, que esta mañana es única. A menudo pensamos que podemos almacenar algunas mañanas para más adelante. Pero es imposible. Cada mañana es especial, única. Amigo mío… ¿Cómo se encuentra esta mañana? ¿Está aquí por primera vez en su vida? ¿Es la repetición de una mañana de pasado? Amigo mío, cuando no estamos presentes, las mañanas
se repiten. Si estamos presentes frente a la vida, cada mañana es un nuevo espacio, un tiempo nuevo. El sol brilla desde perspectivas diferentes, en distintos momentos. Su “conciencia plena” es como la luna que se baña en el corazón de cientos de ríos: el río fluye, el agua canta, la luna se desplaza bajo la cúpula inmensa del cielo azul. Miren el color azul, sonrían y dejen que su conciencia de la primavera surja como la luz del sol transparente, pura, que acaricia las ramas y hojas en la mañana temprano.

Una mañana no es una página que podamos cubrir con palabras y darla vuelta en cualquier momento. Un libro es un camino en el que podemos ir y venir. Una mañana no es un camino, ni siquiera un camino seguido por un pájaro que vuela sin dejar rastro. Una mañana es una sinfonía, para que esté allí o no depende de nuestra presencia.

El nuevo brote en el árbol ni siquiera tiene un año de edad. Es el brote de la “atención plena” y de la mirada profunda que, en cada momento, en perpetuo movimiento, se abre a la vida. Si usted ve el nuevo brote, será capaz de ir más allá de los límites del tiempo, la vida verdadera está más allá del mes, más allá de los años.

Tus ojos son el cielo inmenso, la alta montaña, el océano profundo. Su vida no conoce fronteras. Toda la fruta deliciosa y magníficas flores te pertenecen. Acéptalas.

Thich Nhat Hanh

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Renacimiento

  1. runewildmind dijo:

    Gracias por esta entrada 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s