El coraje de expresar todo lo que somos

fanny“Todo hombre es un tonto por lo menos por cinco minutos todos los días, la sabiduría consiste en no exceder el límite.”

Elbert Hubbard

No hay nadie que merezca ser idealizado por la cantidad de conocimientos que tiene. ¿Por qué es tan común hacerlo?

¡Cuánto miedo nos da asumir el propio saber! ¡Cuánta inhibición surge al ensalzar el saber de los otros! ¡Y cuántas cosas hacemos para no participar del presente con la totalidad de nuestro ser!

Pensamos que los demás son verdaderamente inteligentes y sabios: “¡ellos sí que saben lo que hay que hacer!”. No asumimos lo que sabemos porque al hacerlo nos acercaríamos a la responsabilidad de tener que aceptar la herida de no saber, de fallar, de no ser perfectos.

Para no hacer lo que tenemos que hacer por miedo a la propia grandeza, usamos infinita cantidad de mecanismos. En primer lugar, alimentamos el remordimiento y la culpa, y estos son los sentimientos que funcionan en base a patrones de pensamiento ligados a la crítica de los acontecimientos pasados, a conclusiones que sacamos acerca de nuestra propia “maldad -que no ha sido sólo circunstancial, sino que sigue siendo vigente. Por definición, bajo esta forma de pensar, concluimos que no es que hemos cometido algún error, sino que nosotros mismos “somos” un gran error, estamos fallados o somos malos. La auto-desvalorización sirve para inhibir la propia acción.

Cuando nos desvalorizamos, sin darnos cuenta estamos siendo perezosos y autocomplacientes. Estamos aumentando los miedos de enfrentar el futuro como derivación de lo que interpretamos que hicimos en el pasado. Esta es una manera huidiza de vivir que nos lleva a dejar de hacer las cosas que sabemos hacer, a la vez que de aportar a los demás lo que sí tenemos como habilidades personales. Después de todo, no hay dos personas iguales y si no donamos lo que tenemos nadie más lo hará.

¿Por qué nos anclamos al pasado? Porque es un hábito, porque son estados negativos pero completamente predecibles. El remordimiento y la culpa actúan como escudos de energía negativa que nos protegen de la toma de riesgos. Vivir en el presente requiere valor, aceptar nuevos desafíos, reírse de la propia estupidez, única manera de conocer y aprovechar nuestros verdaderos recursos y habilidades.

Si nos acercamos a la comprensión de cada persona en particular, fácilmente comprenderemos las razones por las que la persona no se valora, no se siente bien consigo misma, y en un punto es necesario comprender estas razones. Pero en otro momento, es bueno decir, aunque parezca fuerte, que estamos siendo “cobardes emocionales”. Aceptando el miedo como parte de la vida, estaremos disfrutando de las ventajas que nos traer vivir en la aceptación de la propia imperfección y en la belleza del coraje.

© Fanny Libertun

http://www.zonatranspersonal.com.ar/

http://www.facebook.com/zonatranspersonal

Anuncios
Esta entrada fue publicada en coraje, culpa, Elbert Hubbard, inhibición, miedo, psicología de la compasión, sabiduria, sentimientos y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s