Perdonarnos

post miercAlguna vez hemos lastimado a los demás, sin lugar a dudas.

Hemos dañado a personas, a animales, a las plantas, a nosotros mismos.

Algunas veces quisiéramos volver atrás para reparar los daños, pero cuando no podemos el dolor se multiplica mucho más.

Cuando pensamos en lo que hicimos, frecuentemente sentimos desde un leve rechazo por nosotros mismos hasta un odio irracional. En el peor extremo, nos detestamos tanto que nos negamos nuestras posibilidades de amar y ser felices.

Algunas veces nos lastimamos creyendo que es el dolor lo que nos permitirá expiar las culpas con las que cargamos. ¿Pero no es acaso este el camino para llegar al lugar del sufrimiento desmedido, la soledad y la amargura?

Causa de algo y luego…sus consecuencias, todo en la vida funciona así, todo está relacionado. Pero nosotros, cegados por los ojos de la culpa, raramente lo veremos así y olvidamos las razones de nuestras acciones. No aceptamos nuestro derecho a no saber y de manera parcial, sólo recordamos nuestra conducta arbitraria e incluso cruel, a la vez que olvidamos las motivaciones no mal intencionadas pero que, sin embargo, nos llevaron a dañar.

No se trata de ser condescendientes con nuestra conducta, todo lo contrario, cuando nos abrimos a la posibilidad de perdonarnos, construimos las mejores bases desde las que enfrentar nuestros errores y comprender las causas de nuestras acciones.

Al volver atrás para analizar los acontecimientos de nuestras vidas, podremos ver con mayor claridad la secuencia lógica de nuestras acciones y también el hecho de que no podríamos haber actuado de otro modo con lo que sabíamos en ESE momento.

No se puede volver atrás ni negar los resultados de nuestros actos,  pero sí aprender de los errores y desarrollar el amor compasivo por nosotros mismos. Explorando nuestras vergüenzas, auto-acusaciones y tristezas, veremos la diferencia entre “sentirnos malos” y “haber actuado mal”. Poco a poco iremos llegando a poder conducirnos mejor y ¡lo más importante!, a darnos la oportunidad de empezar de nuevo saliendo de esos espacios de impotencia que fuimos construyendo alrededor de cada hecho daño que pensamos que hicimos a los demás.

¿Hay alguna fórmula para lidiar con nosotros mismos? No lo sé, sólo encuentro algunos pasos interesantes en el camino de batallar con lo que ya hicimos: CONCIENCIA PLENA de los hechos; REPARACIÓN de todo aquello a lo que aún podamos reparar; TRABAJO PSICOLÓGICO intenso  para superar el malestar que nos trae el recuerdo reiterativo de lo que ya no se puede enmendar; AMABILIDAD y no dejar que el remordimiento inútil nos quite las fuerzas que necesitamos para seguir amando y aprendiendo.

© Fanny Libertun
http://www.psicologiadelacompasion.org/
http://www.facebook.com/zonatranspersonal
https://vivosydespiertos.wordpress.com/

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